La semana anterior hablamos de la importancia del SEO y cómo esta
herramienta nos permite aumentar nuestro alcance de forma efectiva y económica.
Hoy vamos a profundizar un poco más en este complejo y apasionante tema. Sabemos que una página bien optimizada va a
aparecer en las primeras posiciones frente a una pregunta del usuario.
¿Cómo llegamos a eso?
Para empezar, y aunque parezca que está de más
por lo obvio, nuestra web tiene que
estar bien hecha. No importa cuánto te gusten las animaciones, las
imágenes super cargadas o los efectos raros. El objetivo final de toda página
web es que el usuario pueda navegar por ella y acceder a la información de
forma rápida y cómoda. Así que acá tenemos nuestra primera regla:
“Siempre
ponte en el lugar del usuario”
Internet ha acortado de forma increíble los tiempos
en casi todas las áreas, con tan sólo 2 clicks podemos saber qué hora es
cualquier lugar del planeta, pero esta velocidad trae acarreada la consecuencia
de que hoy por hoy la gente no tiene paciencia. Tu web no sólo debe ser rápida en cargar (si ves que tarda más de 2
segundos en cargar, consulta a tu administrador para ir solucionándolo) sino estar organizada de forma eficiente y
de forma tal que el usuario, con tal sólo un vistazo rápido, de cuenta de todo
lo que tenemos para ofrecerle.
Si una persona entra a nuestra página
buscando “cartuchos para impresora Epson negros XP 401” y a partir de ahí no encuentra en pocos
segundos lo que estaba buscando o se siente abrumado por nuestra explosión
visual, lo más probable es que termine abandonando el sitio y buscando suerte
en otro lado.
Existen muchas maneras para ir optimizando tu
página en materia de Interfaz de Usuario, pero en todo siempre deberías seguir
la regla principal que nos deja el experto en usabilidad Steve Krug en su libro Don’t Make Me Think que es, precisamente, esa misma “¡No me hagas pensar!”.
A la hora de diseñar tu web absolutamente todo
debe ser lo más obvio posible, no hay que darle oportunidad al usuario de que
tenga que pensar absolutamente nada. A pesar de que lo mucho que nos esforcemos
en escribir textos creativos, la realidad es que el usuario no lee las páginas webs, sino que las escanea. Da un
vistazo rápido, busca las palabras clave que le interesen y se centra solo en
esa información. Para él, todo lo que existe fuera de eso no existe.
En futuras entradas vamos a ir profundizando
todavía más en este tema del que hay mucha tela para cortar pero de momento
pueden ir haciendo la prueba: llamen a alguien que no esté familiarizado para
nada con su web (si ni siquiera usa internet frecuentemente, mejor) y pídanle que
busque determinada información. Observen sus movimientos y el tiempo que tarda
en cumplir la tarea, esto les dará una idea preliminar de la cantidad de
trabajo que van a tener que afrontar más adelante.
GDL
– Comunicación Digital

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